jueves, 21 de mayo de 2009

PARCIALIDAD

Como humanos, estamos condenados a vagar entre la inevitabilidad de conocer parcialmente la realidad y la necesidad de comprenderla toda.
Ansiamos la verdad, pero siempre seremos incapaces de abarcarla.
Eso produce desarreglos que son resueltos de diversas maneras, desde quien halla la solución en la religión, con sus rígidas doctrinas que son dogma de fe, impermeable a certezas de última hora, hasta quien se obstina en descubrir o inventar nuevas fórmulas y teorías científicas que describan o expliquen un poquito mejor lo inasible.
Ni unos ni otros estamos en posesión del conocimiento, pero prefiero la incertidumbre al dogmatismo estático, prefiero abrazar la nada a creerme un mundo mejor para después de muerto.
Sobre todo, prefiero ser acción a quedarme sentado en el sillón y aunque lo prefiera, es tan difícil levantarse una y otra vez, es tan cansado equivocarse, tan angustioso no saber, que dan ganas de de aferrarse a un ser supremo y diluirse en Él.
Poco a poco vamos comprobando que no nos diferenciamos apenas del resto de los animales, sin embargo, hemos perdido la dignidad animal, no sé cuánto hemos ganado a cambio, pero estoy seguro de que por el camino, entre tantas concesiones civilizadas, hemos dejado de lado la conexión con la realidad casi definitivamente.
Ahí es donde más patéticamente se muestra nuestra parcialidad, cuando hablamos de “La Naturaleza”, como si fuese algo que pudiésemos observar desde fuera, como si el aire que respiramos nos perteneciese sólo a nosotros, como si la naturaleza fuese un gran Zoo, al que podemos entrar un rato de visita para luego volvernos a casa, donde nos sentimos tranquilos y seguros. Somos tan fácilmente sugestionables, tan ingenuos cuando nos creemos tan listos, nos pensamos al margen de la vida, nos colocamos en un lugar que no existe, un sitio imaginado, pobremente imaginado además, que ya no sirve, que nos devuelve la basura generada, que nos ha llenado la mente de deshechos, de los que nos alimentamos hasta morir, pues hemos perdido ya la conexión con la Humanidad, ya no podemos llamarnos así, no creo que el ser humano sea algo merecedor de ser salvado, no tal como ha llegado a ser ahora, no como se piensa ahora a sí mismo.
Lo cierto es que lo definitivo está dispuesto, lo irreversible está sobre la mesa, mañana ya es tarde pero, en realidad, ¿le ha importado a la mayoría de la gente algo más que su ombligo a lo largo de su vida? Yo creo que no, aunque alguien tendrá que pagar la factura, supongo.

4 comentarios:

bela dijo...

Creo que hace tiempo que mucha gente paga la factura del resto del mundo. Aunque no creo que los que usan, explotan y olvidan a nuestro querido mundo vayan a pagar nunca.
De hecho creo que si no fuera por algunas personas y organizaciones que aún luchan y se preocupan por el futuro nos habriamos autodestruido hace tiempo y con nosotros todo la hermosa naturaleza que nos rodea.
Un abrazo

soy existo dijo...

buen post, en cierto momento incluso me parecio como si lo hubiese escrito yo. lo cual no deja de ser paradojico: nos desvivimos en nuestra individualidad, nuestra identidad, mamiferos que se creen importantes.
y sin embargo, siendo nosotros no mas que naturaleza, mineral y carne, nos comunicamos, hay palabra, pregunta y asombro. y entonces somos mas que un mero organismo.

saludos.

Andriu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Andriu dijo...

Gracias por el comentario "soy existo", me alegra que te haya llegado.
Lo escribí con rabia, supongo, tb con impotencia (ambas suelen ir de la mano). Ah, me dio buena impresión tu blog, ya leeré tus post y dejaré algún comentario, que siempre es de agradecer saber que hay "alguienes" al otro lado, un saludo.